¿Cómo se preparan estas oposiciones?Esfuerzo y ... tiempoEsta opción, para qué nos vamos a engañar, no es menos difícil que las otras posibilidades que tiene a su disposición un titulado en informática (el trabajo por cuenta ajena, el autoempleo ...) sino todo lo contrario. La competencia es feroz, los opositores acuden a la prueba cada vez más preparados y, por otro lado, no abunda la oferta de plazas. No obstante, la recompensa no está mal: puesto bastante seguro, sueldo regular, y, sobre todo, inmejorable horario (media jornada, tres meses largos de vacaciones). Un fallo gravísimo que abunda mucho entre los que se preparan estas oposiciones es no comenzar la preparación hasta cuando se sabe algo sobre si ese mismo curso se van a convocar plazas. Tenemos la absoluta certeza de que para preparar bien este tipo de oposiciones hay que trabajar con un horizonte temporal mínimo de dos años. En el primer año se comienza el estudio y, si es posible, se acude a alguna convocatoria para tomar contacto con la realidad de la prueba. En el segundo año se termina la preparación del temario, se profundiza en el ejercicio práctico y finalmente se está en condiciones de acudir a una convocatoria con suficientes garantías de éxito. De todos modos, los que lo supeditan todo a las plazas convocadas pueden consultar el resumen de plazas de los años 1994 a 2005. Bueno, si ya lo tiene decidido lo único que ha de hacer es comenzar la preparación. Pero ¿cómo? Efectivamente, no se trata de una tarea fácil y, sobre todo, el principio puede ser desalentador para un desorientado titulado informático que no sabe por donde empezar el trabajo. Aclarémonos, existen, por lo menos, las alternativas que veremos en los apartados siguientes. Preparación autodidactaEs la más habitual y, normalmente, la que menos garantías de éxito tiene (aunque, en apariencia, sale muy "baratito"). La ventaja fundamental es que el opositor se trabaja los temas que, de este modo, son algo suyo, por lo que a la hora de exponer suele conocer el terreno que pisa y eso se nota. Las desventajas son varias: suele ser necesario acudir a alguna convocatoria de "novato" a fin de adquirir experiencia sobre la mecánica de la oposición y, especialmente, se requiere un trabajo ingente para preparar por uno mismo la enorme cantidad de material que se necesita para presentarse con unas mínimas posibilidades de triunfo, siendo ésta una tarea en extremo difícil, ya que es obligatorio dar una serie de pasos tales como: localizar las fuentes documentales, contrastar su calidad, seleccionar lo más importante, adecuar la extensión y profundidad al nivel apropiado para su exposición, etc. Además, exige una voluntad hercúlea para mantener, día a día, el ritmo de trabajo necesario. Por otro lado, no es tan barato como aparenta pues, ¿cuánto vale estar uno o dos años de más preparándose? Preparación a distanciaTambién bastante utilizada. Tiene dos variantes. La simple adquisición de material: el opositor accede a un centro de formación que prepara los temas y el material adicional, los compra y comienza su estudio. La segunda variante incluye, además, algún modo de contacto con el centro (tutoría telefónica o vía web, reuniones periódicas, acceso e-mail ...) Las ventajas son evidentes: mayor rapidez y menos esfuerzo. En contrapartida se ha de trabajar algo en la adaptación de los temas al "modus operandi" de cada cual; así, en la exposición no pareceremos loros recitando una salmodia bien aprendida, sino expertos en la cuestión dando una amena charla llena de significado y sesudas apreciaciones. Otra ventaja evidente es la deslocalización geográfica. Por ejemplo, un opositor de Villamiel, en Extremadura, puede aprovechar el trabajo realizado por un equipo de desarrollo de Tafalla, en Navarra (o de Murcia, en nuestro caso). El problema fundamental de este método es la calidad del material. Sin calidad todo este montaje es bastante inútil amén de carísimo. En la especialidad de informática esta cuestión deviene crítica; hasta hace algunos años, la calidad no parecía ser la característica más relevante de los temarios que circulaban por ahí. En cuanto a precios, se sitúan en el rango de 350 a 1800 euros para todo el temario A, supuestos y algún material adicional. En España parece no haber muchos centros que preparen a distancia la especialidad de informática (en realidad, ni a distancia, ni presencialmente). Así, un centro con bastante solera como es MAGISTER, que antes sí preparaba la antigua Tecnología Informática de Gestión, dejó de hacerlo. Otros temarios que se ofrecen por ahí son los de CeDe, MAD y CEN. En ABACUS NT, culminamos hace tiempo un proyecto privado y restringido para elaborar un temario de calidad (con temas como el que te ofrecemos en este TEMA DE EJEMPLO (1.410 Kb en pdf), supuestos como el que puedes consultar (en realidad mucho mejores) en el siguiente supuesto resuelto de ejemplo, legislación estatal y autonómica, adendas actualizativas, recomendaciones y guías de estudio, ejemplos de programación, a lo que se añade un período básico de tutoría y un amplio período de acceso a una zona web reservada). Tiene toda la información sobre el temario y material ABACUS NT a partir de este enlace. En una academiaSimilar a la anterior en lo que se refiere a adquisición del material. La ventaja adicional es que el ambiente de estudio y "sana" competencia entre opositores favorece el desarrollo de la voluntad y refuerza los hábitos de trabajo necesarios para obtener las máximas posibilidades. Asimismo permite ejercitarse en cuestiones tales como el desarrollo de la "encerrona", la superación del miedo escénico, la actuación en situaciones de estrés, etc. No olvidemos, por último, la ventaja que supone contar con el asesoramiento "en directo" de personas que ya aprobaron la oposición a la que deseamos presentarnos. En apariencia, la principal desventaja es el precio. Efectivamente, acudir a una academia suele ser más caro que la preparación a distancia. Así, copias aparte, las academias se cotizan a partir de unos 120 euros mensuales, siendo necesario un mínimo de unos diez meses para hacernos con todo el material (pues "lo suelen ir soltando poco a poco"), y cobrándolo aparte. No obstante, pensamos que el precio no es el principal problema; como en el caso anterior, la cuestión candente es la calidad. Es más, este tema se hace aquí relativamente más crítico que en la preparación a distancia, ya que perdemos la ventaja de la deslocalización geográfica. De este modo, es mucho más fácil que en todo el territorio nacional haya un buen centro de preparación a distancia, que una academia que prepare bien la informática en la ciudad más cercana. Con un preparadorEs, en teoría, el mejor método. El opositor es asesorado de forma personal por un preparador que es funcionario en activo del cuerpo al que se oposita, y que además suele tener experiencia como miembro de tribunales, es Catedrático, etc. Evidentemente, será sólo una preparación personal si se cumple el requisito esencial de que, si se forman grupos, el número de individuos por grupo no supere los cuatro o cinco. El corolario inevitable es el alto precio. Para que esta actividad le interesante a un profesional con las características indicadas, dejando a un lado vocaciones misioneras, se requiere, como condición sine qua non, una rentabilidad económica atractiva. Así, es normal que la cotización por alumno oscile entre 360 y más de 1000 euros mensuales. Evidentemente, aunque los resultados sean buenos, el precio puede ser un obstáculo insalvable para mucha gente. Como siempre, el dinero abre muchas puertas; no iba a ser éste un caso especial. Combina las ventajas de los métodos anteriores. Por desgracia también puede combinar las desventajas. Lo más difícil de todo, en nuestra opinión, es encontrar en nuestra área de residencia un profesional con las características adecuadas y dispuesto a embarcarse en la ardua tarea de preparar opositores. |